Alejandro Blanco: «Sergio Ramos no puede ser el abanderado olímpico»

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Alejandro Blanco (Ourense, 69 años) decretó en AS, en el inicio de la serie Desayunos Olímpicos, que analizará las posibilidades de España, el estado de optimismo (moderado) a nueve meses exactos de los Juegos Olímpicos de Tokio (24 de julio-9 de agosto). «España lo va a hacer muy bien. En cada ciclo olímpico realizamos estudios con los resultados de Mundiales y Europeos, y siempre nos hemos movido en más-menos una medalla respecto a las previsiones. Por eso somos optimistas», se arrancó el presidente del Comité Olímpico Español (COE), que será el jefe de la delegación en Japón.

Blanco, con la precaución de un gallego y la mesura castellana que le dieron sus años de profesor de judo en Valladolid, evitó dar su pronóstico sobre medallas. «Primero hay que ver qué equipo llevamos y, sobre todo, cómo llegan físicamente. Ahora mismo, hay 115 deportistas clasificados, pero calculo que alcanzaremos unos 300 (306 acudieron a Río 2016). Y el deporte español no puede vivir sólo del resultado y las medallas, porque cada fin de semana hay éxitos. Debemos ser realistas y estar contentos con lo que somos y hacemos. Ya lo dicen los políticos: en el mundo, nuestra mejor marca internacional es el deporte», expone.

Del techo de 22 medallas de Barcelona 1992 se ha pasado en los tres últimos ciclos a un decrecimiento que no escandaliza, pero que es constatable: 20 medallas en Atenas 2004, 19 en Pekín 2008, 18 en Londres 2012 y 17 en Río 2016. «Ya, pero la lectura de 300 clasificados y 17 medallas es incorrecta. Más del 50% de los deportistas que hemos llevado a los últimos Juegos volvieron con medalla porque hubo bastantes en deportes de equipo y un 54% estuvo entre los ocho primeros», acota Blanco.

Alejandro Blanco con Vicente Jiménez

Tokio serán los Juegos que significarán, posiblemente, el adiós de una generación dorada: Pau Gasol (39 años), Rafa Nadal (33), Javier Gómez Noya (36), Saúl Craviotto (34)… «No estoy preocupado, es la vida. No hemos sido conscientes de lo que teníamos, y no habrá otro Nadal. Después de momentos maravillosos siempre hay un pequeño bajón, pero existe una buena planificación en el largo, corto y medio plazo y están saliendo jóvenes con resultados», tranquiliza Blanco.

¿Y la situación política de interinidad ha afectado a la preparación? «Este año ha habido un aumento significativo del dinero para las federaciones, el Gobierno se ha portado. Y luego están las ayudas de Pódium de Telefónica, la UCAM o la Fundación Trinidad Alfonso. Pero cada vez más hay que hacer frente a un tsunami de competiciones deportivas y el dinero público ya no da. Hay que tener una buena ley, se llame de mecenazgo o lo que sea, para que las empresas privadas tengan ventajas al invertir», relata el presidente.

Dinero. El ejecutivo de Pedro Sánchez había previsto subir de los 54,2 millones de euros de subvenciones directas a federaciones a 74, pero el rechazo de los presupuestos en el Congreso en febrero obligó a una prórroga. Aun así, desde el CSD se ha conseguido elevar, con convocatorias extraordinarias, las subvenciones hasta los 61. El 1% de los derechos audiovisuales de LaLiga ha permitido trabajar con más tranquilidad. De ahí (con parte también de las arcas públicas) han salido 19 millones para participación internacional (7,7 fueron en 2018) y 4,8 para completar el ADO tras restar la cantidad destinada a sufragar la Seguridad Social de los deportistas.

También están las becas olímpicas ADO. «El modelo está vigente», defiende el mandatario. Pero es innegable que hay que darle una vuelta para seducir a más empresas. Para 2008 se consiguieron 57 millones, 51 para 2012, 35 en el ciclo de Río y son unos 22 para Tokio. «Con más dinero, el ADO daba para otorgar becas a deportistas de futuro. Eso se perdió, pero logramos las becas Pódium (de Telefónica, que entrega 1.400 euros mensuales a unas 80 promesas), y de ahí ya fueron 22 a Río y salió un campeón olímpico como Marcus Cooper«, repasa.

Alejandro Blanco en Diario AS

Entre los equipos, ya tienen billete para Tokio los dos de waterpolo, el de baloncesto masculino… y el fútbol. Y con él no se apaga el debate de si debe estar o no en unos Juegos. El presidente del COE lo tiene claro, sí. «El fútbol no quita protagonismo a otros, porque precisamente en unos Juegos es donde la diferencia entre deportes es menor. Los menos mediáticos deben verlo de otra manera: grandes futbolistas han reconocido que su gran frustración es no haber disfrutado de unos Juegos».

Inevitable, pues, recabar su opinión sobre el deseo de Ramos de ser incluido en la lista (se permiten tres mayores de Sub-23). «Sería un gran honor que Sergio acudiera, pero eso es responsabilidad de la Federación y el equipo es muy bueno», tercia. ¿Y la posibilidad que se ha apuntado de que fuese el abanderado en la Ceremonia de Apertura? «No podría, no hay ninguna posibilidad», suelta contundente. Y lo razona: «Hablar de eso es generar una polémica innecesaria. El abanderado lo elige la Junta de Federaciones Olímpicas y, según la norma que se puso antes de Atenas 2004, corresponde al deportista con mejor palmarés olímpico. Si se mantiene la norma, y no creo que vaya a variar, a día de hoy sería Saúl Craviotto (el piragüista tiene dos oros, una plata y un bronce) y después estaría Mireia Belmonte (un oro, dos platas y un bronce)».

Otras voces apuntan a que es momento de una mujer, o del marchador Chuso García Bragado, que con 50 años afrontará sus octavos Juegos. «Chuso tiene una trayectoria impresionante, pero repito que hay una norma», cierra. 

Craviotto y Mireia son catalanes, como muchos más que viajarán a Japón. Y hay temores de que la crisis política y social pueda salpicar, en forma de presiones, a alguno. «Nunca hemos tenido ningún problema de ese tipo y espero que nunca lo tengamos. Los deportistas vienen, primero, porque se clasifican. Y segundo, porque quieren», zanja el presidente. Blanco cree, además, que ya enterrada la Operación Puerto (pero sin que se conozcan los nombres), la imagen de España respecto al dopaje en el exterior no es mala: «Nadie nos puede dar lecciones y estamos a la altura de los más limpios».

Entre otras cosas, por figuras de talla mundial como Pau Gasol, que optará a entrar en la Comisión de Deportistas del COI en Tokio, para iniciar así una carrera en los despachos y aumentar el peso de España en las instituciones. «Es una línea que nos interesa mucho. Tiene capacidad e incidencia entre los deportistas jóvenes. Es universal y con él tendríamos un gran apoyo», adelanta Blanco.

Pedro Fullana (Ser Deportes), Juan Gutiérrez, Jesús Mínguez, Alejandro Martínez Peón (consejero delegado de Prisa), Alejandro Blanco, Vicente Jiménez, Luis Nieto, Javier G. Matallanas y Carlos Arribas.

Influencia. Y es que toda capacidad de influencia será vital si Barcelona-Pirineos se lanza a por los Juegos de Invierno de 2030 y Madrid a por los de Verano de 2032. Por partes y sin vendas. «Hay un proyecto muy bueno y los Pirineos nunca han tenido unos Juegos. Pero no se puede hablar de candidatura con el clima de confrontación actual. Debe haber un entendimiento entre Estado, Generalitat y Gobierno de Aragón. A partir de ahí, el mayor factor de integración del país es el deporte y, con normalidad, se podría presentar una gran candidatura», enumera.

Del tema de Madrid y el deseo del alcalde Martínez Almeida de realizar otra intentona tras las fallidas de 2012, 2016 y 2020. «No podemos ir a una cuarta y perder», advierte Blanco, que para evitarlo pretende «hablar y escuchar primero al COI». Y tenerlo claro. Para 2032 se prevé un proyecto de las dos Coreas unidas y otro de la India. Demasiado goloso para el movimiento olímpico. Uno por el mensaje de paz y otro por la exploración de un nuevo territorio, con más de 1.300 millones de habitantes. Está, entonces, la opción de 2036.

«En Buenos Aires no nos dieron los votos, pero después el COI sí nos dio la razón con la Agenda 2020″, apunta refiriéndose a las nuevas normas de elección dictadas para abaratar costes y atraer candidatas con la filosofía de adaptar los Juegos a la ciudad y no al revés. Por eso, Tokio ha rebajado su presupuesto y desechó proyectos faraónicos para el estadio o la piscina. Ganó con un dibujo falso. «Con la nueva filosofía, Madrid es la ciudad mejor preparada para unos Juegos. Y los necesitamos para dar otro salto como en Barcelona», aventura Blanco, que define Tokio como «los Juegos de la tecnología». Ya asoman. A nueve meses. Un embarazo para alumbrar un bonito bebé.



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